Cómo contratar un seguro de caución
Una guía práctica para llegar a tiempo con la garantía, desde la lectura del pliego hasta la liberación de la póliza.
1. Identificá qué garantía te piden
El punto de partida es el documento que exige la garantía: un pliego de licitación, un contrato, una resolución judicial o una norma. Ahí figuran los datos que definen la póliza: quién es el asegurado, qué obligación se garantiza, por qué suma y por cuánto tiempo, y qué formalidades debe cumplir (firma digital, certificación, cláusulas especiales).
2. Calificá como tomador
Antes de emitir, la aseguradora necesita conocer al tomador. Se presenta documentación societaria, impositiva y patrimonial, y con ese análisis la compañía asigna un cupo: el monto máximo de garantías que el tomador puede tener vigentes. El detalle de lo que se pide está en requisitos y documentación.
3. Firmá la solicitud-convenio
Es el contrato entre el tomador y la aseguradora. Establece las obligaciones del tomador y el derecho de la compañía a recuperar lo que pague si hay un siniestro. Se firma una sola vez y cubre todas las pólizas que se emitan después. Según el caso, la aseguradora puede pedir que la firmen también los socios o un tercero como fiadores.
4. Pedí la cotización
Con el cupo aprobado, cada garantía se cotiza según su tipo, su suma y su plazo. Conviene conocer el costo antes de ofertar, para incluirlo en el precio. Más detalle en cuánto cuesta un seguro de caución.
5. Emisión y presentación
La póliza se emite con firma digital y se presenta ante el asegurado en la forma que indique el pliego o contrato. Si el organismo pide certificación o legalización de firmas, se gestiona en ese momento.
6. Seguimiento y liberación
La póliza de caución no vence como un seguro común: sigue vigente mientras exista la obligación garantizada, y la aseguradora factura el premio por períodos hasta que se libera. Por eso, cuando la obligación termina (la oferta no fue adjudicada, la obra se recibió, el contrato de alquiler finalizó), hay que pedir al asegurado la devolución de la póliza o una constancia de liberación y presentarla ante la compañía.
Errores frecuentes
- Consultar el día de la apertura sin tener la carpeta calificada.
- Emitir con un asegurado, una suma o un texto distintos de los que pide el pliego.
- No pedir la liberación de las pólizas de ofertas no adjudicadas, y seguir pagando por ellas.
- Ocupar todo el cupo con garantías viejas que ya podrían estar liberadas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda la primera póliza?
Depende de la rapidez con que se reúna la documentación y del análisis de la aseguradora. Con la carpeta completa, la calificación suele resolverse en pocos días hábiles.
¿Y las pólizas siguientes?
Con el cupo aprobado y el convenio firmado, la emisión de cada nueva póliza es muy ágil, habitualmente en el día.
¿Tengo que renovar la calificación?
Sí. Las aseguradoras actualizan la carpeta periódicamente, en general con cada nuevo balance.
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